En la ciudadela hay tres edificios principales, emblemas de sus habitantes. El Palacio Imperial, el Templo del Inicio y la Casa del Manantial.
El Palacio es la Casa de la Familia de la Emperatriz y residencia de la Soberana de los Botany. Aquí se enseñan los secretos y conocimientos de la Familia, a los jóvenes candidatos que desean entrar a formar parte de este Clan, por lo que alberga una zona de estudio, Biblioteca y residencia de los iniciados en los Lazos.
También es en este palacio donde los representantes cabeza de Familia se reúnen a deliberar y tomar decisiones que afectan a sus Clanes y funciones respectivas. La sala en la que estas reuniones se llevan a cabo se denomina El Salón de la Palabra. Es una gran habitación de paredes cristalinas en la que la luz penetra desde el amanecer hasta el anochecer, marcando así el máximo de la duración de las reuniones en esta estancia: "Sólo la luz de Soxes marca la guía de una discusión discusión." Con esta frase, escrita sobre la puerta de entrada al Gran Salón, se recuerda a quienes entran, cual será el momento de aplazar el trabajo en caso de no haberlo finalizado. Para los botany es primordial el trabajo y la función que cada uno desempeña dentro de la sociedad, pero igualmente valoran el descanso y el saber parar a tiempo para recuperar fuerzas. Incluso, existe la figura del Gerente Luminoso, encargado de que esta norma se cumpla.
Existe también la creencia, en el saber popular, que de esta manera se garantiza la claridad, certeza y transparencia de todo lo que sucede en la sala, pues lo que se habla durante la noche son maquinaciones, rumores y malos entendidos.
En el palacio también se encuentra la Sala de Audiencias donde la Emperatriz recibe a los ciudadanos que solicitan hablar con ella para exponerla sus necesidades y preocupaciones, así como a quienes son llamados por Ella misma para cualquier negociación, conversación o requerimiento. Nadie conoce el secreto de esta sala, salvo los constructores de la Familia de la Emperatriz, ya que la sala adopta las dimensiones, luz o forma que la reunión que allí se vaya a llevar a cabo precise. Puede ser un salón con un pasillo largo y estrecho, o una acogedora sala con una enorme chimenea, incluso hay quien ha dicho que la sala era una terrible celda oscura cuyo único punto de luz era el elevado trono de la Gran Emperatriz.
Como ya dijimos antes, el palacio también acoge los aposentos de la Soberana de los Botany, cuya amplitud y decoración dependen de la Dirigente en funciones...
sábado, 26 de abril de 2008
martes, 11 de marzo de 2008
Candela
Para Roberto
Domingo pintó una raya con sus creyones y quiso ver,
y vio cuanto quiso y luego pintó más rayas en la pared.
Domingo pintó una casa con una fuente y se fue a beber,
y el agua eran muchas rayas de un sol de rayas en el papel.
Y vio una serpiente durmiendo a un dragón,
y vio mil ciudades en su corazón.
Y vio una jirafa cayendo en la red,
del oso de azúcar y un río de pie.
Elena pintó la lluvia lloviendo lenta sobre el papel,
y vio cuanto quiso y luego pintó más lluvias en la pared.
Elena pintó la lluvia con cuatro rayas color de flan,
y luego pintó tambores con otras rayas y mucho más.
Y vio una muchacha bailando en el mar,
los ojos bañados de profundidad.
Y vio una sonrisa de musgo y color,
y un líquen que nace de su corazón.
Cuando quieras ver verás, todo lo que imaginaste.
Cuanto quieras ver verás, todo aquello que soñaste.
María pintó una raya sobre la raya que otro pintó,
y dijo que era una foca bailando al ritmo de una ilusión.
Y vio a Blancanieves morena de piel,
y el bosque encantado y la abeja en la miel.
Cuando quieras ver verás, todo lo que imaginaste.
Cuanto quieras ver verás, todo aquello que soñaste.
Las cosas que hemos vivido ya nunca fueron más lo que son,
las cosas son como rayas y cada uno vio lo que vio.
Las cosas que hemos vivido ya nunca fueron más lo que son,
las cosas son como rayas y cada uno vio lo que vio.
Cuando quieras ver verás, todo lo que imaginaste.
Cuanto quieras ver verás, todo aquello que soñaste.
Cuando quieras ver verás, todo lo que imaginaste.
Cuanto quieras ver verás, todo aquello que soñaste.
Gracias por tu post, Roberto. Este es mi regalo por acordarte de mí.
lunes, 10 de marzo de 2008
Aldebodal. 2ª Parte
Shicrap es el continente mayor de los dos existentes en Aldebodal. Se encuentra dividido en siete regiones, una de ellas central desde la cual nacen las otras seis. La Región central es tan solo una gran ciudad, o más bien una ciudadela sobre un Monte, el Monte Daymantos, en el que brota un manantial de aguas blancas, el Manantial Sirhi Okra. Contaban algunos botany ancestrales, que tras crear el planeta, la Tierna Madre Aldebodal se sentó en dicho Monte para observar su obra, y para saciar su sed y su fatiga, hizo brotar el blanquecino líquido. Este agua se da de beber a todos los botany recién nacidos, y con él se crían en los primeros años de vida. La familia de la Emperatriz lo entrega libremente a todas las familias con un nuevo miembro, ya que siempre han considerado el Manatial patrimonio de todos los botany, así como de cualquier habitante de Aldebodal que lo requiera. El nutritivo elemento, también se concede a enfermos físicos y psiquicos, aunque no siempre cura o proporciona la salud que se le pretende.
Esta ciudadela es la residencia de la Familia de la Emperatriz, donde la elegida como Soberana Botany de las Tierras de Aldebodal, recibe en audiencia y vigila por el bienestar de sus iguales y de todo aquel que se lo pida.
Es una cuidad toda cristalina. El Palacio Imperial, las casas, los puentes, las torres de vigilancia, incluso el suelo es cristalino, y por él se puede ver cómo corre el Manantial, haciéndola parecer más limpia y pura. Este efecto se consigue utilizando un tipo de roca preciosa pulida, llamada key. Esta roca se extrae en la Región de Sojor, de la que hablaremos más adelante, donde los botany de piel rojiza la tratan y consiguen liberar de su cárcel oscura y fea, para crear un cristal precioso.
En esta ciudadela, también viven los representantes de las distintas Familias, encargados de consensuar las decisiones sobre el futuro de los botany en asamblea con la Empertariz. Igualmente habitan esta región central sabios, embajadores de otros pueblos y especies, arquitectos, pintores, poetas, actores, trabajadores de palacio, burócratas, maestros, y niños, muchos niños. Hay albergues en los que se acoge a las familias que acaban de recibir el regalo de un pequeño botany, para que puedan alimentar durante los primeros años al bebé. A lo largo de este tiempo, se les busca trabajo en el Monte Daymantos, y se procura su manutención, así como la educación del resto de sus descendientes. Una vez que el pequeño comienza a rechazar el blanco fluido y prefiere los alimentos sólidos, la familia firma un acuerdo con la Emperatriz, en el que se les asegura, que si su hogar de origen ha percibido algún daño durante su ausencia, la Familia Imperial se compromete, al completo, a ayudarles en la reparación de la misma.
La ciudadela del Monte Daymantos es una de las ciudades y regiones más prósperas de todo Aldebodal...
Esta ciudadela es la residencia de la Familia de la Emperatriz, donde la elegida como Soberana Botany de las Tierras de Aldebodal, recibe en audiencia y vigila por el bienestar de sus iguales y de todo aquel que se lo pida.
Es una cuidad toda cristalina. El Palacio Imperial, las casas, los puentes, las torres de vigilancia, incluso el suelo es cristalino, y por él se puede ver cómo corre el Manantial, haciéndola parecer más limpia y pura. Este efecto se consigue utilizando un tipo de roca preciosa pulida, llamada key. Esta roca se extrae en la Región de Sojor, de la que hablaremos más adelante, donde los botany de piel rojiza la tratan y consiguen liberar de su cárcel oscura y fea, para crear un cristal precioso.
En esta ciudadela, también viven los representantes de las distintas Familias, encargados de consensuar las decisiones sobre el futuro de los botany en asamblea con la Empertariz. Igualmente habitan esta región central sabios, embajadores de otros pueblos y especies, arquitectos, pintores, poetas, actores, trabajadores de palacio, burócratas, maestros, y niños, muchos niños. Hay albergues en los que se acoge a las familias que acaban de recibir el regalo de un pequeño botany, para que puedan alimentar durante los primeros años al bebé. A lo largo de este tiempo, se les busca trabajo en el Monte Daymantos, y se procura su manutención, así como la educación del resto de sus descendientes. Una vez que el pequeño comienza a rechazar el blanco fluido y prefiere los alimentos sólidos, la familia firma un acuerdo con la Emperatriz, en el que se les asegura, que si su hogar de origen ha percibido algún daño durante su ausencia, la Familia Imperial se compromete, al completo, a ayudarles en la reparación de la misma.
La ciudadela del Monte Daymantos es una de las ciudades y regiones más prósperas de todo Aldebodal...
miércoles, 27 de febrero de 2008
Felicidades Roberto
Cuando se lo conté a Mambo no se lo podía creer. Se colocó su capa de emperatriz, su corona, su cetro, sus zapatos, sus mejores ojos, los que más largas tienen las pestañas, sus labios más reventones y me dijo:
- Hazme una foto y regálasela por el blog.
Ni corto ni perezoso, cogí mis gafas de sol preferidas, las de leopardo, por supuesto, y me puse junto a Mambo para hacernos una foto y decirle a Roberto, que para todo lo que necesite, aquí estamos; que nos encanta tenerle como amigo; que adoramos reirnos con él como lo hacemos; que es un oasis entre tanto bullicio; y que no deje de darnos esos abrazos que tanto nos gustan, nos reconfortan y nos hacen sentirle un poco más cerca, cada vez que nos los da.
Así que esta Reinona Patata (o patata de reinona) y esta Emperatriz Infantil te desean:
¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS Y QUE CUMPLAS MUCHOS MAS!!
miércoles, 13 de febrero de 2008
Mi Emperador

He tenido una de las semanas más raras de mi vida. Se me han acumulado muchas cosas, cosas muy buenas, cosas malas y regulares, y quien lo ha sufrido en primera persona ha sido Javier, quien a pesar de todo me perdona, me sigue queriendo y me regala su tiempo, su alegría y todo su amor. Esta es la foto que Javier me ha ayudado a tomar a Mambo, quien, la semana pasada consiguió los accesorios de un antiguo familiar Potato, que fue gobernante de McQuein, una aldea del lugar de donde son nativos los Señores y Señoras Potato.
Muchas gracias por todo lo que me aportas y me regalas cada momento que pasamos juntos. Te quiero, wapo.
Muchas gracias por todo lo que me aportas y me regalas cada momento que pasamos juntos. Te quiero, wapo.
jueves, 24 de enero de 2008
Mambo será pirata
Ayer Mambo y yo estuvimos mirando accesorios por internet, y descubrimos que en Estados Unidos hay muchísimos accesorios para los potato: de Rey, de Princesa, de Sirenita, de Bombero, de Payaso, de Glamurosa, de fiesta de cumpleaños, de Pirata... Y fue en éste, en el que Mambo se quedó observando y pareció perder la mirada en el infinito. Su cara parecía reflejar: ¿Podré yo llegar a ser un Pirata, algún día?
Claro que sí Mambo, no dudes ni un segundo, que mientras vivamos juntos, buscaré y buscaré hasta que encuentre tus accesorios de de Pirata, para que alcances aquello que sueñas. Pero debes saber, que no hace falta ningún accesorio, si tanto deseas serlo, el Pirata va siempre contigo, ¡¡tú ya eres todo un Pirata!!
P.D: Gracias a Marisol y a Sonia, MAESTRAS de la Escuela Infantil, El Tomillar. Gracias por devolverme la ilusión, por enseñarme más que muchos catedráticos en sus despachos, por dejarme preguntar y responder con una sonrisa, por ser una gran ayuda, una inspiración y todo un modelo. GRACIAS!!
domingo, 20 de enero de 2008
Aldebodal. 1ª Parte
Aldebodal es un pequeño planeta, llamado así por la creencia mayoritaria de los pueblos cogniscientes, que habitan dicho planeta, ya que todos ellos creen en una fuerza creadora, bondadosa, generosa y maternal, inicio de toda vida y consoladora de toda muerte, llamada así, Aldebodal.
Hay distintas versiones de la creación de Aldebodal por la Gran Madre, pero curiosamente, casi todas cuentan lo mismo, quizá dando mayor protagonismo cada pueblo a su linaje, pero todas iguales.
Dicen los ancianos, como a ellos les contaron los ancianos y a ellos los ancianos, que la misma Aldebodal depositó el relato en la mente de los primeros moradores del planeta, como un regalo sorpresa, como la inspiración de una obra de arte, como un don que es necesario compartir, y que fue a partir de ese regalo que nacieron los pueblos civilizados.
Sin embargo hoy no contaremos esa historia, pues lo que pretendo es describiros este hermoso astro.
Aldebodal gira entorno a una estrella, llamada Oxes, al mismo tiempo que rota sobre sí misma, y a la vez, alrededor de ella orbitan dos satélites, Obsel y Onokim. Estos tres astros son muy importantes en la vida de los moradores del planeta, ya que son quienes proporcionan luz y calor, tanto en el día como en la noche, a la vez que rigen los ciclos vitales de plantas, algunos seres vivos y las mareas de su Gran Mar, Ashif.
Debido a esto, hay dos formas de contar el tiempo en Aldebodal, según el sol, calendario Oxial, o según las lunas, calendario Obsial.
Aldebodal posee dos grandes masas de tierra, dos continentes, separados uno de otro por un océano, llamado Ashif. Sus aguas son cristalinas en las orillas y se van oscureciendo cuando te acercas al interior, a pesar de no ser muy profundo. En él habitan numerosas especies animales y vegetales, así como pueblos civilizados, organizados en pequeñas aldeas de cuevas bajo el agua.
El más pequeño de los dos continentes que separa Ashif es Aco, una masa de tierra árida y poco fértil, debido a un gigante volcán situado en el centro de Aco, y que incesantemente entra en erupción. Este volcán es conocido en Aldebodal como Izan.
Pocos son los seres capaces de soportar la condiciones que proporciona Izan al pequeño Aco, tan solo algunas aves, capaces de volar a los islotes cercanos durante las erupciones, y algunas plantas y animales de fuego. El resto de seres vivos residen en el Océano o en el otro continente, mucho mayor, llamado Shicrap.
Hay distintas versiones de la creación de Aldebodal por la Gran Madre, pero curiosamente, casi todas cuentan lo mismo, quizá dando mayor protagonismo cada pueblo a su linaje, pero todas iguales.
Dicen los ancianos, como a ellos les contaron los ancianos y a ellos los ancianos, que la misma Aldebodal depositó el relato en la mente de los primeros moradores del planeta, como un regalo sorpresa, como la inspiración de una obra de arte, como un don que es necesario compartir, y que fue a partir de ese regalo que nacieron los pueblos civilizados.
Sin embargo hoy no contaremos esa historia, pues lo que pretendo es describiros este hermoso astro.
Aldebodal gira entorno a una estrella, llamada Oxes, al mismo tiempo que rota sobre sí misma, y a la vez, alrededor de ella orbitan dos satélites, Obsel y Onokim. Estos tres astros son muy importantes en la vida de los moradores del planeta, ya que son quienes proporcionan luz y calor, tanto en el día como en la noche, a la vez que rigen los ciclos vitales de plantas, algunos seres vivos y las mareas de su Gran Mar, Ashif.
Debido a esto, hay dos formas de contar el tiempo en Aldebodal, según el sol, calendario Oxial, o según las lunas, calendario Obsial.
Aldebodal posee dos grandes masas de tierra, dos continentes, separados uno de otro por un océano, llamado Ashif. Sus aguas son cristalinas en las orillas y se van oscureciendo cuando te acercas al interior, a pesar de no ser muy profundo. En él habitan numerosas especies animales y vegetales, así como pueblos civilizados, organizados en pequeñas aldeas de cuevas bajo el agua.
El más pequeño de los dos continentes que separa Ashif es Aco, una masa de tierra árida y poco fértil, debido a un gigante volcán situado en el centro de Aco, y que incesantemente entra en erupción. Este volcán es conocido en Aldebodal como Izan.
Pocos son los seres capaces de soportar la condiciones que proporciona Izan al pequeño Aco, tan solo algunas aves, capaces de volar a los islotes cercanos durante las erupciones, y algunas plantas y animales de fuego. El resto de seres vivos residen en el Océano o en el otro continente, mucho mayor, llamado Shicrap.
martes, 8 de enero de 2008
Se llevan... Muy bien!
Hoy me he llevado el corte de mi vida. Me he sentido como los padres que en las películas pillan a sus hijos besándose en el salón, porque llegaban antes de tiempo, con sus respectivas parejas, o cuando pillaban a la niñera en la cama con su novio o novia porque en el intermedio de la ópera se acercaron a casa a ver que tal estaba el pequeño...
Tras dejar a Javi en su casa y volver a cenar a la mía, entro en mi cuarto a dejar mis cosas, sin encender la luz, y oigo un ruido extraño, como si alguna pequeña ficha se hubiese caído por detrás de la estantería. Pudiera ser, no le doy mayor importancia.
De nuevo ese ruido, justo antes de salir de la habitación. Alarmado por si hubiese algún ratoncillo o pajarillo en la estancia enciendo la luz y descubro a Mambo y Wasabi compartiendo las piezas. ¡Oh! Me preocupo por nada, así que apago y me voy al salón a cenar.
Mientras ceno, leo el Manual de Convivencia Humano/Potato que viene en toda caja/maletín de los potato. Y entre sonrojo y risa descubro que lo que presencié antes en la habitación es uno de los actos más íntimos que dos potatos pueden practicar entre sí. Pueden prestarse cosas, pero dejar que otro potato coja directamente las fichas de tu marsupio trasero, eso es verdadera privacidad.
Rápidamente, con una sonrisa en la boca y algo de pudor, voy a pedirles disculpas y me los encuentro, un poco destartalados, mirándome algo avergonzados, pero con cara pícara.
¡Ay, menos mal! Yo que pensé que quizá se llevarían mal y fíjate...
P.D: Por si acaso hay alguien que piensa que sí, en los maletines de los potato, no hay ningún Manual de Convivencia Humano/Potato. Yo lo digo por si acaso que no quiero decepciones.
Tras dejar a Javi en su casa y volver a cenar a la mía, entro en mi cuarto a dejar mis cosas, sin encender la luz, y oigo un ruido extraño, como si alguna pequeña ficha se hubiese caído por detrás de la estantería. Pudiera ser, no le doy mayor importancia.
De nuevo ese ruido, justo antes de salir de la habitación. Alarmado por si hubiese algún ratoncillo o pajarillo en la estancia enciendo la luz y descubro a Mambo y Wasabi compartiendo las piezas. ¡Oh! Me preocupo por nada, así que apago y me voy al salón a cenar.
Mientras ceno, leo el Manual de Convivencia Humano/Potato que viene en toda caja/maletín de los potato. Y entre sonrojo y risa descubro que lo que presencié antes en la habitación es uno de los actos más íntimos que dos potatos pueden practicar entre sí. Pueden prestarse cosas, pero dejar que otro potato coja directamente las fichas de tu marsupio trasero, eso es verdadera privacidad.

Rápidamente, con una sonrisa en la boca y algo de pudor, voy a pedirles disculpas y me los encuentro, un poco destartalados, mirándome algo avergonzados, pero con cara pícara.
¡Ay, menos mal! Yo que pensé que quizá se llevarían mal y fíjate...
P.D: Por si acaso hay alguien que piensa que sí, en los maletines de los potato, no hay ningún Manual de Convivencia Humano/Potato. Yo lo digo por si acaso que no quiero decepciones.
lunes, 7 de enero de 2008
El Regalo de Aldebodal 2ª Parte
- ¿Cómo abuela? ¿Cómo consiguieron compartir su esencia divina con la joven Emperatriz?
La abuela sonrió a su nieto, le ahbía contado cientos de veces esta historia pero el seguía emocionándose y entusiasmándose como la primera vez. Le acarició la mejilla con un movimiento suave.
-Antes deberías saber, que la Emperatriz que lideraba a su familia se llamaba Artesa, y a pesar de que decían que gustaba de escaparse en sus momentos libres a beber en las posadas, participar en peleas y alternar con diversos y diversas botany, siempre fue una líder modelo, apoyo para los miembros de su familia, cumplidora de las normas establecidas por los botany y perfecta mediadora en los conflictos. Además, era una joven creativa, pizpireta y divertida, y todo aquel que la conoció dejó testimonio de lo agradable que era pasar tiempo con ella.
Así, estando los Seis Fabulosos entorno a Artesa, no sabían muy bien qué hacer ni cómo actuar. Sin embargo, cuenta la leyenda, que la Cabeza de la Familia de la Emperatriz, comenzó a recitar un conjuro, que salía directamente de su corazón, nunca nadie antes lo había escrito, nunca nadie antes lo había leído y, por supuesto, nunca nadie antes lo había oído. Era el conjuro más sincero de la historia de Aldebodal.
Tal fue la sinceridad de sus palabras que las rocas que formaban el suelo de la más alta torre de del Palacio Imperial del Monte Daymantos, cobraron vida, transformándose en conductoras de la energía de la Tierra, la energía original, la esencia de la Madre Aldebodal. De este modo, através de las rocas, la energía de los Seis Seres Fabulosos de Aldebodal fluyó hasta Artesa, convirtiendo así a la Familia de la Emperatriz, en Embajadora de Aldebodal, entre los botany, y los demás seres del planeta.
Los Seis Fabulosos, antes de marcharse hablaron con Artesa, quien ahora se sentía grande, entera, llena, capaz de todo.
- El poder, supone una gran responsabilidad - dijo la Niña Hechicera, Enarte, hablando en nombre de los Seis-. Esperamos, al igual que lo hace la Madre Hacedora, que sepas inculcar esta idea entre los miembros de tu familia, y sobre todo a tus sucesoras. De ahora en adelante, el don que se te ha dado, lo pasareis de Emperatriz en Empertriz, sin necesidad de nuestra presencia. Pero si esto algún día fallase, y el Don que se os da dado no pudiera ser transmitido, aquí tienes una forma de hacérnoslo saber.
Y dicho esto, cerró los ojos, elevó las manos y ante Artesa, incrustado en la parez, como si siempre hubiese estado allí, apareció un enorme cuerno dorado, cuya parte ancha se asomaba hacia el exterior, y la estrecha invitaba a hacerlo sonar, en el centro de la sala.
- No lo hagáis sonar si no es necesario, nosotros acudiremos sin falta a su llamada, y no nos gusta alejarnos de nuestras tareas -advirtió Enarte.
Desde entonces, nunca sonó el cuerno y la Esencia de Aldebodal se transfirió de Emperatriz a Emperatriz, hasta que los Sizan acabaron con esta Familia.
- Abuela... ¿Eras más feliz antes, verdad?
La anciana sonrió nostálgica.
- No te preocupes, yo se que la Emperatriz volverá.
- No digas esas cosas, y menos en voz alta. Los Sizan acabaron con todo el linaje de la Emperatriz, y prohibieron estudiar sus saberes, es casi imposible que vuelva la Soberana, querido Taion.
- Tu lo has dicho abuela, CASI.
La abuela sonrió a su nieto, le ahbía contado cientos de veces esta historia pero el seguía emocionándose y entusiasmándose como la primera vez. Le acarició la mejilla con un movimiento suave.
-Antes deberías saber, que la Emperatriz que lideraba a su familia se llamaba Artesa, y a pesar de que decían que gustaba de escaparse en sus momentos libres a beber en las posadas, participar en peleas y alternar con diversos y diversas botany, siempre fue una líder modelo, apoyo para los miembros de su familia, cumplidora de las normas establecidas por los botany y perfecta mediadora en los conflictos. Además, era una joven creativa, pizpireta y divertida, y todo aquel que la conoció dejó testimonio de lo agradable que era pasar tiempo con ella.
Así, estando los Seis Fabulosos entorno a Artesa, no sabían muy bien qué hacer ni cómo actuar. Sin embargo, cuenta la leyenda, que la Cabeza de la Familia de la Emperatriz, comenzó a recitar un conjuro, que salía directamente de su corazón, nunca nadie antes lo había escrito, nunca nadie antes lo había leído y, por supuesto, nunca nadie antes lo había oído. Era el conjuro más sincero de la historia de Aldebodal.
Tal fue la sinceridad de sus palabras que las rocas que formaban el suelo de la más alta torre de del Palacio Imperial del Monte Daymantos, cobraron vida, transformándose en conductoras de la energía de la Tierra, la energía original, la esencia de la Madre Aldebodal. De este modo, através de las rocas, la energía de los Seis Seres Fabulosos de Aldebodal fluyó hasta Artesa, convirtiendo así a la Familia de la Emperatriz, en Embajadora de Aldebodal, entre los botany, y los demás seres del planeta.
Los Seis Fabulosos, antes de marcharse hablaron con Artesa, quien ahora se sentía grande, entera, llena, capaz de todo.
- El poder, supone una gran responsabilidad - dijo la Niña Hechicera, Enarte, hablando en nombre de los Seis-. Esperamos, al igual que lo hace la Madre Hacedora, que sepas inculcar esta idea entre los miembros de tu familia, y sobre todo a tus sucesoras. De ahora en adelante, el don que se te ha dado, lo pasareis de Emperatriz en Empertriz, sin necesidad de nuestra presencia. Pero si esto algún día fallase, y el Don que se os da dado no pudiera ser transmitido, aquí tienes una forma de hacérnoslo saber.
Y dicho esto, cerró los ojos, elevó las manos y ante Artesa, incrustado en la parez, como si siempre hubiese estado allí, apareció un enorme cuerno dorado, cuya parte ancha se asomaba hacia el exterior, y la estrecha invitaba a hacerlo sonar, en el centro de la sala.
- No lo hagáis sonar si no es necesario, nosotros acudiremos sin falta a su llamada, y no nos gusta alejarnos de nuestras tareas -advirtió Enarte.
Desde entonces, nunca sonó el cuerno y la Esencia de Aldebodal se transfirió de Emperatriz a Emperatriz, hasta que los Sizan acabaron con esta Familia.
- Abuela... ¿Eras más feliz antes, verdad?
La anciana sonrió nostálgica.
- No te preocupes, yo se que la Emperatriz volverá.
- No digas esas cosas, y menos en voz alta. Los Sizan acabaron con todo el linaje de la Emperatriz, y prohibieron estudiar sus saberes, es casi imposible que vuelva la Soberana, querido Taion.
- Tu lo has dicho abuela, CASI.
Un nuevo amigo
Ayer vinieros los Reyes Magos y con ellos vino un nuevo amigo. Es de la estirpe de los Potato, unos extraños seres cambiantes que dan forma a su aspecto dependiendo del día y de su estado de ánimo, con fichas que guardan en un marsupio trasero que poseen .Yo ya conocía a estos personajes, pues hace un par de navidades vino a vivir conmigo otro, al que hasta ahora solía llamar Vader (ya que iba vestido como Darth Vader). No solíamos tener mucha relación, él habitaba el salón, nos saludábamos de vez en cuando, sobre todo cuando limpiaba esta estancia de la casa, y poco más.
Pero cual fue mi sorpresa, cuando al llegar el nuevo inquilino, se quitó la máscara, bajó su espada laser, se colocó una nariz roja y se acercó dócilmente.
Nuestro nuevo amigo se llama Mambo, y ayer descubrí que Vader en realidad se llama Wasabi. Mambo le ha regalado a Wasabi una pequeña flor que llevaba en su marsupio trasero, entre todas las fichas que venían en su maletín potato de cuarenta piezas. Wasabi está encantado, ya que su nuevo amigo lo segundo que ha hecho ha sido repartir sus partes con él. Ahora no sólo podrá vestir de Darth Vader, sino que podrá sonreir como a él le gusta, poner ojos interesantes a la gente cuando pasa, o quitarse los zapatos e ir descalzo.
Ayer fue un gran día para Mambo, para Wasabi y para mí.
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